22 marzo 2009

He intentado surcar un óceano glaciar.

Poco a poco me he convertido en el duendecillo de (tus) [mis]sueños. En el científico que busca incansablemente la pócima para encontrar el amor [in]correcto, el maestro para enseñar todo lo que se puede conseguir sólo con desearlo. He dirigido naves espaciales y veleros que han anclado en puertos equivocados. Otras veces, he sido el capitán de un transanlántico que ha naufragado como el Titanic. Pero nunca, he sido el autor de mis retratos o el pincel que ha dibujado el mapa de mi corazón, el que me ha pintado el pelo de marrón oscuro o el que ha dibujado de azul demasiado claro los canales por los que inyectarme las sonrisas que tantas veces (te) he dado. No he sido capaz de recomponer los pedazos que demasiadas veces se han roto, no soy imaginativa, no se dibujar(te)(me), ni coser. Me gusta llevar el compás en los bailes que organizan los institutos en primavera y en otoño. Llevar una flor de adorno en la muñeca y que huela muy bien. Ser la cara bonita de un anuncio de una marca de ropa cara y tener un telescopio que me acerque un poco más a las estrellas. Quiero tener la capacidad de decidir que hacer con mi vida o seguir viviéndola como si todo fuera a cambiar a mejor. Quiero viajar(te) a las entrañas de la tierra y alcanzar la fórmula para hacerla rejuvenecer, quiero curar los males de la gente y ser in-vencible en las derrotas personales. Recorrer el mundo de la mano de alguien que me haga sentir especial y desaparecer cada vez que alguien me mire a los ojos.


.....Y aparecer con pijama perdida entre las sábanas de mi habitación. Imaginando todos aquellos sueños que no se si se pueden conseguir.

2 canciones para no olvidar:

Unknown dijo...

Esta vez toma el mando de un rompehielos. Si te detienes que sea por haber chocado de frente con el Everest.

1+1=1 ;)

Anaid Sobel dijo...

"Recorrer el mundo de la mano de alguien que me haga sentir especial y desaparecer cada vez que alguien me mire a los ojos"

Sentir que nada ni nadie importa más que él y yo y que el resto del mundo se congela cuando una de sus sonrisas enmarca su rostro.
Una sonrisa que es para mí y para nadie más.


¡Precioso!
¡Me encanta!